Cuando conocí a Daniel por una coincidencia afortunada, todavía sufría de dolor de espalda causado por un problema crónico. Entonces me contó sobre su método de tratamiento, la técnica Bowen.

Al principio fui esceptica, no obstante me puse en sus manos y apenas podía creerlo, ya que después de la primera sesión sentí un gran alivio.

Después de algunas sesiones más, quedé completamente libre de mis años de dolor.

Inspirada por esta experiencia, no dudé cuando Daniel me preguntó si quería asistir a la formación en Bowtech.

Con gran empatía, sus años de experiencia y su competencia, nos ha "introducido" en la técnica y formado para ser facilitadores entusiasmados.

Como naturópata, esta técnica me ha servido de complemento y estoy muy agradecida de poder ayudar a mis pacientes con este maravilloso, suave y potente método de tratamiento.