Thomas Ambrose Bowen
Thomas Ambrose Bowen

La historia de Bowen

 

Thomas Ambrose Bowen (1916-1982) empezó a desarrollar su propia técnica manual en los años 50 en Geelong, Australia. 

 

Hay diferentes historias sobre como Bowen consiguió crear su terapia excepcional, pero ninguna se puede verificar con pruebas biográficas o en tradición directa.

Su familia provenía de emigrantes ingleses de clase obrera y el deseo de Tom Bowen, realizar una formación en una disciplina de medicina, era inaccesible. 

Bowen estaba muy interesado en aliviar el dolor y comenzó a notar que ciertas manipulaciones en el cuerpo tenían efectos particulares. A los 25 años Bowen era un entusiasta deportista, trabajaba en diferentes empleos y entrenaba a jóvenes en un club de natación. En los años 50 Bowen trabajaba en una fábrica de cementos y empezó a tratar a futbolistas lesionados en su tiempo libre, por las tardes en su casa.

Trataba también a su mujer y consiguió ayudar a liberarla de los graves ataques de asma que requerían frecuentes internamientos hospitalarios.

 

Seguía perfeccionando su trabajo mediante la prueba y el error, valiéndose de su propia intuición y abrió su primera consulta en Geelong finales de los años 50.

Aliviar el dolor en las personas fue su mayor recompensa y continuó siendo su objetivo durante toda su vida. 

Aplicó, también, su tratamiento a diferentes animales: vacas, cerdos, caballos y perros. Bowen mantuvo clínicas gratuitas para niños, personas con "minusvalías“ y trabajadores comunitarios. 

 

Aunque Bowen no tenía unos estudios formales en ninguna disciplina de medicina, llegó a ser un terapeuta reconocido y preciado más allá de las fronteras de la región de Geelong. Un número impresionante de pacientes pasaron por su clínica y se beneficiaron de sus conocimientos. 

En una investigación sobre profesionales de la medicina alternativa de la administración del Estado de Victoria en el 1975,  Bowen efectuó alrededor de 13 000 sesiones en un año.

 

Tom Bowen nunca enseñó su técnica formalmente pero permitió a un pequeño número de personas observar su trabajo. De esta forma se originaron varias líneas de interpretación de su trabajo. 

 

Oswald & Elaine Rentsch
Oswald & Elaine Rentsch

La academia australiana de Bowen

 

En una conferencia de salud en Adelaide en el 1974 Tom Bowen conoció al terapeuta manual Oswald Rentsch, que estaba muy interesado en su trabajo, Bowen invitó a Ossie a ir a su consulta en Geelong para aprender de él. 

En los 2 años y medio siguientes, Rentsch estudió la técnica de Bowen y éste le autorizó a documentar su trabajo. 

Bowen no tenía manuales, fichas, ni siquiera notas; pero Rentsch elaboró una autentica representación de la técnica original de Bowen. 

En  1976 Ossie y su mujer Elaine Rentsch empezaron ya a utilizar la técnica de Bowen en su propia consulta. 

Después del fallecimiento de Tom Bowen en el 1982, Oswald y Elaine Rentsch siguieron el deseo de Tom y comenzaron a enseñar su técnica a alumnos interesados. 

En 1986 organizaron los primeros seminarios de formación en Perth, Australia. Para preservar la técnica en su forma original, en 1987, Ossie y Elaine formaron la academia australiana de Bowen (the Bowen Therapy Academy of Australia) y llamaron a la técnica "Bowtech – la técnica Bowen original“. 

A partir de 1990 los Rentsch se dedicaron enteramente a la actividad docente, y siguieron expandiendo el conocimiento de la Técnica Bowen fuera de Australia. 

En Australia, hoy en día, la técnica Bowen está integrada en el sistema de salud, también en algunos países europeos la técnica esta ya reconocida como un método terapéutico independiente.

Hoy en día se practica el método Bowtech en 31 países de todo el mundo y se imparten formaciones en 28 países, también en España, donde el método Bowen aún es una disciplina joven. La técnica Bowtech es impartida por instructores autorizados por la Academia Australiana de Bowen.

Una frase que tenía Tom Bowen en su despacho: 

 

„Creo que voy a pasar por este mundo sólo una vez. Por lo tanto, haré todo el bien que pueda hacer a un ser vivo ahora. No voy a posponer o perder esto, porque probablemente no estaré aquí de nuevo. “